Puedo sentir la arena entre mis pies,al girar mi rostro te veo y acaricio tus mejillas, tan suaves, tan cálidas.
Avanzamos y en un instante estamos sentado en una terraza,¿lo recuerdas? aquel restaurante con vista al mar que arrullaba nuestros oídos.
Caminamos tomados de la mano por horas, con la brisa salada bañándonos, caminamos uno junto a el otro.
En un momento dado nos detuvimos a observar aquel paisaje que se internaba en nuestros corazones con solo presentarse
Tomé tus caderas de mujer con mis manos y te abracé, besé tu cuello y un suspiro interminable emanó de lo mas profundo de mi ser.
La luna iluminaba tu rostro y tus ojos por momentos parecían eclipsar al astro en el firmamento
De la punta de los pies hasta el ultimo de tus cabellos, todo era hermoso en ese momento
Por fin unimos nuestros labios en un momento en que el tiempo y el espacio desaparecieron
Todo lo que había buscado en una mujer estaba en ese momento entre mis brazos
Fue entonces cuando la ceremonia dio comienzo, nos entrelazamos en un dulce baile
Al compás de las notas del oleaje bailamos lentamente, mientras nos mirabamos el uno a el otro, sumergiéndonos y haciéndonos uno
Acaricie tus cabellos castaños y percibí el compás de tu respiración
Como olvidar tus tersos labios rosados, como olvidar el roce de nuestros rostros, como olvidarlo
Mi corazón estalló en miles de centellas multicolores,que incandescentes cruzaron la noche profunda
Esa noche mi alma quedo encadenada a ese lugar, a ti y a la luna bendita que fue testigo de nuestra unión.
Bendita Luna
Bendita seas